te había visto antes someterte
a esa tortura voluntaria-involuntaria
en la que se muere para vivir después
decentemente
me ahogaba el calor en mi ropa de trabajo
nauseabundo las palabras me articularon
más de lo que pude yo a ellas
en lo que quise intentar fuera un hola-adiós
esto último es mentira
lo imaginé cómodamente en esta silla
lo escribí en este teclado lo
restregué en esta cara, la humillación
pero cierto es que te vi
y probarlo es cosa de reunir testigos
te vi en esa lenta tortura
a la que pronto también me sometería
y mis ojos en tus ojos veían
el reflejo lloroso de un sufrir discreto