no sé, ya no escribo
le dije, como pesándome
la conciencia de mi desidia
tras preguntarme cómo vivo
no sé, ni lo sabía antes
de dejar de escribir
¿por qué entonces, en este instante
me duele tanto esta apatía?
yo solo quiero ver
al cielo caer sobre la tierra
derrumbarse antagónica
con toda vida perecer
verlos a todos de reojo
sus rostros palidecer
y pensar en cuántos ángeles
caben en la punta de un alfiler