sábado, 1 de agosto de 2026

minerva

di la vuelta por la esquina amurallada tras los escalones grises y ahí estabas, quieta sobre la banca junto a una estatua, fiera como un halcón en la tormenta. me acechaste con tus ojos grandes, desafiantes tus iris ocultaban tus pupilas y un temblor en el cielo cruzó nuestras miradas. bajo el trueno de la lluvia esa tarde huracanada, el río se detuvo unos segundos para mostrar el cielo verdeclaro.